26 de marzo de 2016

XENIX: El día que Microsoft tuvo su propio UNIX

La historia de UNIX es larga pero interesante y nos aporta momentos curiosos en la historia de la informática como estos. Y es que, si bien a día de hoy está claro que Windows NT y UNIX son dos sistemas operativos distintos, con filosofías diferentes, el pasado siempre está ahí en lo bueno y en lo malo.

Captura de pantalla de Microsoft XENIX - Foto: Wikipedia



En los años 70, cuando UNIX era relativamente nuevo, AT&T, la empresa propietaria de los Bell Labs en los que se desarrolló inicialmente, comenzó a licenciar el código fuente de UNIX a distintas organizaciones e instituciones interesadas en el uso de ese sistema operativo que tanto potencial parecía traer. AT&T distribuía el código fuente, y la empresa debía compilarlo por su cuenta. Es así como distintas organizaciones obtuvieron sus licencias para modificar y hacer evolucionar UNIX.

Y una de estas empresas, casualidades de la vida, fue Microsoft, quien compró una licencia de UNIX a finales de los años 70, en una época en la que aún ni siquiera había formalizado su relación con IBM y en la que ni Windows ni MS-DOS existían. Microsoft Xenix, que fue el nombre de dicho sistema operativo, llegó a ser una de las versiones de UNIX más extendidas en los años 80.

Inicialmente disponible para la PDP-11, uno de los ordenadores más comunes de la época, pronto el código fuente fue adaptado para ejecutarse sobre procesadores de 16 bits de la marca Zilog y finalmente, en la primera parte de la década de los 80, sobre el procesador 8086.

Microsoft, siguiendo el modelo original, no vendió Xenix directamente a los usuarios. En su lugar, varias empresas, como Intel, Siemens o SCO, recibieron licencias de Xenix para empaquetarlo sobre sus propios sistemas. Esta última, SCO, fue una de las más importantes durante el periodo de vida que tuvo Xenix ya que firmó un acuerdo con Microsoft para colaborar en su desarrollo.

Resulta interesante ver como todo esto ocurrió de forma paralela al desarrollo y distribución de otros sistemas operativos desarrollados por Microsoft, como MS-DOS o Windows. Incluso, algunas decisiones de estos dos sistemas operativos fueron influenciados por Xenix. Por ejemplo, MS-DOS nunca tuvo soporte multiusuario porque inicialmente no se veía necesario, después de todo, para eso está Xenix.

Sin embargo, el tiempo hizo que Microsoft se centrase en sus otros sistemas operativos. Sobre todo a partir del momento en el que, a finales de los 80, AT&T comenzó a vender por su cuenta licencias de UNIX. Esto, junto a los otros proyectos en los que trabajaba Microsoft, no sólo Windows, si no también OS/2, por entonces en desarrollo entre IBM y Microsoft, hizo que éste le cediese el control de Xenix a SCO, quien continuó distribuyéndolo bajo el nombre de SCO UNIX, a día de hoy conocido como OpenServer.

Una anécdota curiosa, que podéis ver completada con más imágenes, capturas de pantalla, recortes de prensa e incluso cajas y libros editados por Microsoft en este sitio web.